1.- ¿Cómo se modificaron tus conceptos de enseñar historia y de la metodología Situación-Problema?
Toda verdad es cuestionable, esa es la historia
de la construcción del conocimiento humano.
Aúnque ya conocía esta metodología, pude profundizar más en el diseño de una situación-problema. En este acercamiento, me percaté de la importancia de conceptualizar para poder plantear preguntas generadoras que pongan en tela de juicio dos o más posturas sobre un mismo evento histórico, ya sea posturas políticas, ideológicas, culturales etc. como agentes del periodo histórico a tratar, o posturas historiográficas que interpreten desde distintas perspectivas el mismo evento. También reflexioné ampliamente sobre la necesidad y obligación que tenemos los docentes de meternos de fondo en teoría de la historia, así como conocer y aplicar el método científico que sigue esta disciplina, esto con la finalidad de comprender el significado del término problematizar dentro del marco científico de las Cs. sociales. Concluí también, que para darle académicamente a la historia el lugar que requiere en la educación-básica es preciso reconocerla como disciplina, no solamente como una materia que amplía nuestro bagaje cultural, y mucho menos como una herramienta para exacerbar un nacionalismo básado en una história anacrónica y romántica que no pasa de lo anecdótico y de la exaltación de valores cívicos personificados en "héroes". La situación-problema requiere forzosamente de un ejercicio de autocrítica de las propias representaciones previas, por ello la importancia de pasar a lo teórico, y sobre todo de reconocer que la historia sirve para generar individuos pensantes, que critiquen, que interpreten, que argumenten, que pregunten y den respuestas a sus propias preguntas en base a fuentes diversas, para luego volver a poner en tela de juicio las conclusiones a las que llegaron.
2.- ¿Qué hiciste para que se diera esta modificación?
En primer lugar, reflexionar sobre las distintas posturas ideológicas sobre la enseñanza-aprendizaje de la historia que se han puesto de manifiesto por parte de los docentes en el curso, para luego identificar las representaciones que todos tenemos y cotejarlas. En esta reflexión y cotejo, me pregunté ¿En realidad sirve para algo la historia oficial y las técnicas didácticas hasta ahora aplicadas para difundirla? La respuesta a la que llegué es un rotundo "Sí", forzosamente tiene que tener una función bastante útil que es formar ciudadanos nacionalistas, que amen a su patria así como es, nostalgicos de un pasado glorioso y esperanzados durante la infancia a ver emerger de "este suelo bañado por la sangre de nuestros héroes patrios" a un redentor de la soberanía del pueblo, para luego, cuando en la adolescencia el individuo comienza a juzgar las verdades dadas por inquebrantables, y que casi siempre se quiebran, comienzar a resignarse a que el país está "jodido" y así se va a quedar, sin embargo, la costumbre de buscar héroes generalmente los lleva a encontrarlos en aquellos que representan los nuevos valores sociales, de ahí que ser narco sea más atractivo. ¿Estoy de acuerdo con esta función de la historia y con la manera de enseñarla? La respuesta más sincera es "No". Para poder dar esa respuesta, también tuve que hacerme conciente de mis propias representaciones y de su orígen, sólo así puedo hacer uso de algo que es básico para argumentar: la honestidad. Y ya bajo el tamís de este valor, tuve que reconocer también que tengo mucho que aprender, y no sólo eso, sino poner en práctica lo conceptual, sobre esto concluí que el día que no esté dispuesta a aprender más sobre como enseñar, entonces ya no tendré nada que hacer en un aula.
Así también, estas reflexiones me llevaron a reafirmar el propósito que como historiadora me he planteado de acercar la historia científica (no academisista porque también se da) a la sociedad, la manera que considero más cercana a mi concepcion de la difución de la historia es la docencia (aunque sé que no es la única), con un ejercicio de la misma basado en el respeto al libre pensamiento de mis alumnos, pero sobre todo en la plena confianza de que como todo individuo ellos tienen todas las habilidades que se necesitan para investigar, refelxionar, criticar etc., en pocas palabras, para dudar e indagar. Luego me cuestioné ¿Qué lugar ocupo yo entonces en el proceso de aprendizaje de mis alumnos? Lo "único"que tengo que hacer yo como docente en el aula es crear los ambientes necesarios y proporcionar las herramientas para que ellos comiencen a hacer historia y para ello la metodología situación-problema por sus bases constructivistas, se me presenta como la única forma , hasta ahora, de ENSEÑAR A HACER historia.
Tania Rosales
Hola Tania, creo que todo lo que comentas es muy acertado y se ve que tienes un alto conocimiento sobre el tema. Me gusto mucho tu mapa conceptual sobre la enseñanza de la hstoria, ojalá lo puedas subir al bog. Gracias
ResponderEliminarTania, primero que nada te quiero agradecer por tu perpectiva a nivel más perfeccionado, me he encajonado tanto en el preescolar que ya había olvidado los métodos de investigación, tienes una conocimiento que hay que aprovechar muchas felicidades, me gusta mucho tus reflexiones felicidades
ResponderEliminarAdrian Daniel:
ResponderEliminarGracias por tu comentario, sobre nuestro mapa conceptual no lo pudimos subir por el tamaño de la imagen, pero con gusto te lo pasamos en una memoria. Gracias
Lic. Alejandra:
ResponderEliminarGracias por su comentario, sobre "encajonarse" en preescolar, yo tengo una perspectiva distinta, creo que trabajar con niños abre una gran gama de posibilidades para ejercitar la investigación de manera natural y a través del juego, lo cual es fascinante. Agradesco también el que comparta su experiencia con nosotros.